¿Quién entre nosotros ya no experimentó esta sensación desagradable en el estómago, este malestar que surge el lo más comúnmente posible después de una copiosa comida? Este estado, causado por el rechazo del contenido del estómago en el esófago, lo llamamos “ardores de estómago” o “brûlements de estómago”. Hacemos así referencia a esta sensación de quemadura que experimentamos en el esternón. Es la consecuencia de un aumento de acidez en el esófago.
Esta sensación de quemadura, que puede extenderse del pecho a la garganta, ocurre a menudo después de las comidas o en el momento de dormirlo, exactamente después de haber comido. Los ardores de estómago pueden producirse lo mismo en los niños que en los adultos, pero tienden a aumentar con la edad. Por otra parte, son tan frecuentes en las mujeres embarazadas durante la segunda parte de su embarazo así como en las personas obesas, debido, en particular, a una mayor presión de sus pesos sobre su estómago.
Los ardores de estómago en absoluto son un término gráfico pero describen de manera bastante explícita el brûlement experimentado en el esternón. Los ardores de estómago son el síntoma la mayor parte del tiempo de un reflujo ácido, o esofágico gastro. Aunque a menudo asociado a un alimento mal resumido, el reflujo esofágico gastro (RGO), se causa por el rechazo del contenido del estómago en el esófago.
Ardores de estómago, síntoma del reflujo ácido
Entre nuestro estómago y la parte inferior de nuestro esófago se encuentra como una válvula que mantiene una presión, esta válvula tiene por función impedir la subida de lo que contenga el estómago en el esófago. Esta válvula es el sphincter esofágico inferior (SÍ). El papel de esta válvula es importante si se quiere bien comprender el origen de los ardores de estómago y del reflujo ácido.
Así pues, cuando el sphincter esofágico inferior está al descanso es decir, completamente cerrado, el sphincter esofágico inferior impide el líquido gástrico remontar en el esófago. Luego, se abre en la deglución para dejar pasar el bolo alimenticio. Pero sucede que a veces, con algunos alimentos (gordo por ejemplo), o algunos medicamentos o también adoptando un determinado método de vida (cigarrillo, goma que debe masticarse…), la tonicidad del sphincter esofágico inferior disminuye. Lo que hace remontar el jugo gástrico del estómago en el esófago que la pared frágil reacciona a la acidez de este jugo. De ahí la sensación de quemadura y males de estómago. Puede entonces tener de la dificultad de contratarse, o también de abrirse al mal momento.
Cuando la acidez del estómago se convierte en un reflujo crónico, hablamos entonces de oesophagite. Se trata más seriamente de la ignición de la parte inferior del esófago. En casos extremos, eso hasta podría causar cambios précancéreuses del esófago. Aunque algunos antiácidos puedan ser eficaces contra el reflujo esofágico gastro, es necesario modificar sus prácticas de vida y supervisar su alimentación.









































