Los “ardores de estómago” designan el dolor y las sensaciones de quemadura que se desencadenan en la parte mediana superior del estómago y el pecho. Son un síntoma. Numerosas personas sufren a veces de estos dolores y sin saber que los ardores de estómago, cuando son fréquantes, pueden ser la señal de lo que se llaman el reflujo ácido, o lo que solemos llamar científicamente el reflujo esofágico gatro.
Cuando el ácido salida del estómago se remonta al esófago, se produce entonces un reflujo ácido. Lo que implica síntomas como los ardores de estómago. En efecto, contrariamente a la mucosa que constituye el estómago, la mucosa del esófago no se hace para para ser en contacto con el ácido hay. El esófago puede pues ser dañar por esta acidez que no se encuentra a su lugar.
Si las quemaduras de estómago y otros síntomas gástricos aparecen dos a tres por semana y sin afectar a la vida diaria, se tratará entonces de un reflujo ácido dicho ligero. En cambio, si los síntomas persisten desde hace seis meses, se convierten en una verdadera dificultad en la vida diaria incluida la noche, se tratará más bien de un grave reflujo ácido que correrían el riesgo de desembocar en otras complicaciones si se ignora más mucho tiempo.
Que se trate de reflujo ácido o su síntoma, los ardores de estómago, se trata sobre todo de mantener una higiene de vida y las prácticas alimentarios dichas “sanas”, que tienen por bases la abolición de las comidas demasiado copiosas, demasiado graso, la eliminación de las bebidas gaseosas, l disminución del café, el the, el alcohol, del chocolate y también de los gestos simples como evitar llevar prendas de vestir demasiado apretadas, o también intentar rechazar el cigarrillo.
